Lollapalooza 2017 : Recapitulando Recuerdos

Escribir sobre lo siguiente ha sido algo de lo más esperado junto con vivir la experiencia misma, y es que a ya un mes de haber vivido Lollapalooza, sigue siendo abrumador para mi, no porque fuese una mala experiencia, si no más bien, por ser todo lo contrario.

Son tantos los detractores de este festival, como los amantes y es que al ser un evento tan importante en el país (y el mundo), obviamente no pasa desapercibido.

Se que muchos me dirán que ha sido diseñado para cuicos (personas con alto poder adquisitivo y petulantes), pero yo lo veo como un festival que dejando de lado los altos costos de las entradas (podría hablar en otra entrada de esto, para discutir un poco esta parte… aunque la verdad, no me entran ganas) logra un clima inclusivo, ya sea por la preocupación del acceso a disfrutar de las personas con capacidades diferentes, como la variedad de estilos y gustos musicales, logrando que grupos de amigos y familias completas (si, lees bien, familias completas) se sienten a disfrutar de este evento que envuelve todos tus sentidos.

Mi primer Lollapalooza fue el año 2016. Antes había ido otros tipos de festivales de música, pero ninguna como este, tan diverso.

Esta última característica le da ese toque de magia que no había visto en ninguna otra parte. Esta experiencia hizo que sin pensarlo, comprara con ocho meses de anticipación la entrada para este Lollapalooza 2017 y que a demás, compráramos junto a Ariana, la entrada para nuestro primer festival fuera de nuestros países de origen, el MadCool Festival a realizarse el 7,8 y 9 de Julio en Madrid de este mismo año (sobre el cual también hablaremos).

Cuando compras las entradas con anticipación a estos festivales, por lo general no se sabe cual sera el Lineup final. Para muchos, eso es una gran razón para no arriesgarse a comprarlas de manera mas económica, pero como yo lo veo, es una oportunidad y una emoción diferente, porque te permite expandir un poco más tus conocimientos y gustos sobre la música.

Este año, el Lineup de Lollapalooza Chile 2017, trajo varias sorpresas por lo contrastante de los músicos que se presentarían, un gran ejemplo de ello fue la presencia de Metallica por un lado y por el otro The Weeknd, que no solo apuntaban a personalidades diferentes de fans si no también a una brecha generacional bastante marcada.

Primer Día

El 1 de Abril del 2017 fue el primer día de este festival y el que más diferencias en cuanto al público ofrecía su parrilla. Primero, la gran cantidad de artistas chilenos presentándose era contundente y daban inicio a este festival lleno de colores.

En ese sentido, para mi las primeras seis horas de festival se basaron en movernos entre los cinco de los seis escenarios, solo disfrutando de la música de mi país, abriendo el festival con Prehistóricos, Villa Cariño, (Me Llamo) Sebastián, Lucybell y Dj Who. A mi no me causaba ningún problema disfrutar de esto, porque me encanta el talento que hay en Chile, el cual se ha hecho un espacio en cuanto evento musical y espacio radial hay en el país, especialmente estos últimos cinco años.

Mientras esperaba a Marhmello, Diplo y obviamente Metallica (lo que más expectante me tenía este año), me di el tiempo de ir a escuchar un rato a los ingléses de Glass Animals. Conocía solo algunas canciones y no tenía idea de como eran en vivo, pero fueron una sorpresa muy agradable. Bajo las mismas circunstancias fui a ver a Cage The Elephant y The 1975, con los cuales pasé un buen rato aunque cuyo show se que no perdurarán en mi memoria ni en la de muchos otros (salvo sus fans), porque como opinión personal estuvieron bastante flojos en cuanto a la fuerza de su presentación.

(Espero que cuando Cage The Elephant se presente en el MadCool festival, sea con un poco más de power, pero aún queda un poco para eso).

Luego de ver con la Ro (quién me acompaña a todas las actividades musicales en Chile) todas las presentaciones de la parte más alternativa del primer día del festival, nos fuimos a disfrutar de la escena electrónica con Marshmello y Diplo (a quién habíamos visto el año pasado en Lollapalooza 2016 junto a Skrillex formando el duo Jack Ü), mientras hacíamos tiempo para ver a Metallica.

A mi parecer, las ultimas tres horas del primer día, fueron mis favoritas.

La energía acumulada durante el día se disparó al ritmo de estos Dj’s que junto con el juego de luces, convirtieron el Perry’s Stage en una fiesta que nada tenía que envidiarle a otros festivales de electrónica de talla mundial ( o quizás si… eso se los contaré cuando vaya a uno jajajaja, pero fue emocionante escribirlo).

lollapalooza
Perry’s Stage

El único problema que surgió de esto, fue el intentar movilizarnos de este escenario, al que se presentaba Metallica. En este momento, es cuando más se vio la diferencia que existían en los públicos, pues del paso que conectaba a los dos escenarios era pequeño para las dos grandes masas de personas que se movían en ese momento, unos en dirección a ver lo que quedaba del show de Diplo y los que queríamos ver la parte más clásica de Metallica.

Metallica:

(Los primeros 30 segundos son algo movidos… problemas técnicos…)

En calidad musical, trayectoria, desplante escénico e interacción con el público, sin duda Metallica con sus años de experiencias se llevo el premio del día. Supo mezclar lo nuevo de su último disco con los clásicos que todos conocemos. La cantidad de personas que reunió este grupo de cincuentones fue impresionante y pese a que en varios blogs especialistas de música hablaban de que el público presente causó varios problemas en la entrada del Parque O´Higgins (sitio donde se realiza Lollapalooza), yo no percibí un ambiente de agresividad, solo nostálgicos que disfrutaron como nunca con las últimas canciones que presentaron.

El primer día había terminado y la euforia del día, dio paso al cansancio acumulado.

Segundo Día:

El segundo día del festival fue bastante más relajado para nosotras, pues llegamos a Lollapalooza un poco más tarde que el día anterior, primero, porque el primer día corrimos tanto por lograr ver todas las bandas que vimos y segundo, porque las bandas que se presentaban primero no eran del gusto ni de la Ro ni míos, lo cual nos dio tiempo para visitar la Aldea Verde (zona ecológica donde se presentan distintas ONG’s, emprendimientos y charlas que poseen un enfoque ecológico).

También aprovechamos el tiempo para hacer un recorrido más completo del Parque O’Higgins para grabar y tomar las fotografías respectivas con el tan famoso logo de “Lollapalooza”.


El primer artista que fuimos a ver ese día fue Tegan and Sara las cuales demostraron una buena integración con el público. Luego regresamos al ajetreado movimiento entre los distintos escenarios repartidos por el parque. Tras 15 minutos de T&S, fuimos a ver al chileno más divo de la parrilla nacional: Alex Anwandter, quien pese a su sofisticada forma de ser, tenía a todo el público coreando sus canciones.

Luego de un rato, partimos a ver a Vives&Forero, más que nada como un capricho mío, ya que Forero era compañero de universidad de una de mis hermanas (como dato curioso, Forero dejó la escuela de medicina en 5to año para dedicarse a ser Dj… ¿Cómo no iba a ir a escucharlo?, no mucha gente se atreve a seguir sus sueños y abandonar una carrera así), mientras aprovechábamos de hacerle el quite al calor y decidíamos que ver: si a Catfish and The Botleman o Vance Joy. Optamos por la segunda opción (cosa que a mi me venía de lo mejor, porque Catfish and The Botleman se presentan en el MadCool).

Vance Joy presento una buena interpretación, pero que no destacó sobre ninguna otra.

Tras su presentación tuvimos la intención de ir a ver Jimmy Eat World, pero admito que nos dio pereza dejar el escenario en el que estábamos, para ir a ver un rato a esta banda y luego regresar al mismo lugar a ver a la danesa MO (Hey!, no vayas a creer que somos flojas, cada escenario queda lejos uno de otro, si no ¿cómo crees que los sonidos no se acoplan?), así que nos quedamos esperando a ver el show de ella, quién atrajo un público muy grande que disfrutó mucho el show, pero que tampoco se desenfreno. Luego de su presentación fuimos a ver los últimos 15 minutos de Duran Duran ( En realidad fuimos a ese sector para escuchar de lejos tras finalizar el show de Duran Duran a Two Door Cinema Club y esperar al mismo tiempo a The Weekend).

A mi parecer tuve dos grandes equivocaciones en este segundo día:

En el espacio de tiempo que quedaba para ver a The Weeknd, debería haberme dividido para ver a Melanie Martinez (A quién no le tenía nada de fe y que después descubrí finalizado Lollapalooza) y Two Door Cinema Club, a quienes debería haber ido a ver como corresponde, pero estaba demasiado cansada como para caminar hasta donde ellos estaban y luego regresar. Como dicen: A lo hecho pecho.

The Weeknd tuvo una buena presentación, pero 40 minutos fueron suficientes para nosotras, así que decidimos dejar a la gran masa de gente que coreaba “Can’t Feel My Face” por ir a ver a Flume, cuyo juego de luces creó un inicio de su presentación bastante mágico y fue una excelente manera de hacer un corte para la música que se escucha constantemente en la radio como lo es The Weeknd.


Este Lollapalooza, yo lo nombraría como el Lollapalooza de la suerte, porque no nos perdimos ninguna de las canciones de todos los artistas que queríamos escuchar. Todo el festival confiábamos en nuestra suerte para movernos de un escenario a otro, con la esperanza de no perdernos los temas que más nos importaban de cada uno de os artistas que habíamos ido a ver y así era, incluso con The Strokes, la banda que cerraba el segundo y último día del festival.

The Strokes:

Como llevábamos un buen rato escuchando a Flume, tenía un gran temor interno de perdernos canciones como “Someday” o “Reptilia”, pero la suerte nuevamente estuvo con nosotras y problemas en el inicio del show de The Strokes nos jugo a favor, logrando ver prácticamente todo su setlist. De esta manera había llegado a su fin, mi segundo Lollapalooza.

¿Volvería a asistir a un Lollapalooza?, de todas maneras. ¿Podrían mejorarlo?, sí. Hace muchos años ya, que el apetito musical del chileno a crecido y sin duda, un festival del calibre de Lollapalooza, queda sobrecargado en dos días, por lo que yo creo, la mejora va en un tercer día que permita una mejor distribución de los horarios en los distintos escenarios y del tipo de público que permita disfrutar aún más del concepto festival y no tanto de conciertos masivos.

Sinceramente y de todo corazón, vale la pena aunque sea asistir una vez a un evento como este.

Un abrazo a la distancia.

Yaelcilla

Si te gustó o encontraste útil esta información por favor COMPARTELA en tus redes sociales con los ícono que ves aquí abajo o al costado (← ), si te gusto dale a ME GUSTA y si te interesa recibir en tu mail una actualización semanal de las cosas nuevas del Blog, puedes suscribirte aquí!

Para más fotos y videos, ingresa a la página en Facebook del Blog!

Comentarios de Facebook

comments

3 comentarios en “

  1. ¡Os odio!

    jajajajaj Dios que envidia de la buena, que gran festival, me muero por ir.
    Metallica bien merece la espera y más, los vi en Brisbane a ellos solos y aluciné.

    Este festival está pendiente… lo apunto y el de Madrid que vais, estoy por ir… no lo sé aún, muchos sitios en la lista este año, jajaja.

    ¡Gracias por dar envidia!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: